Hola, lectores: Medio repito post porque me presento al concurso de Atrapalo "1 año en un post", y bueno, mirad en la página de Atrapalo por si quereis participar... Animaos!! Y echadme un votillo para mí, anda...
Había una vez (bueno, en enero, más o menos) una niñita que, aunque sonreía mucho, dentro de sí estaba un poco triste.
La pobre niñita se sentía sola, tan sólo acunada por los maullidos de su gata. Un hada madrina hippy y despistada le acompañaba y le preparaba buenos caldos de pollo caseros y calentitos, y eso le hacía sentir mucho mejor. Pero aun así, no veía claro su futuro. No tenía trabajo. En el amor tampoco tenía suerte. Vivía acogida en un palacio, pero eso a la niñita, más que reconfortarla, le hacia notar aun más lo desamparada que estaba. La niñita se lamentaba, y no sabía hacia adonde encaminar sus pasos. La situación era extraña. Debía tomar decisiones.
Pasaron los meses, y en marzo, la niña, en la víspera de su cumpleaños, escribió una carta sin destinatario, poniendo toda su energía y esperanza… ¿Qué necesito?, se preguntó. Un trabajo. Y un amor. Y una casa. ¿Y donde se compra todo esto????, se volvió a preguntar. En el Caprabo va a ser que no…
Poco después, una noche, una brujilla de bucles pelirrojos la comentó:
- Me parece que te han echado mal de ojo…
- Si, ya notaba dolor de orzuelo, ya… ¿Y qué puedo hacer?
La brujilla pelirroja buscó por Internet un sortilegio quitamaldeojos, y con las luces apagadas del salón, tan sólo iluminadas por velas, y mientras ambas se morían de risa por lo surrealista de la situación, pronunció las palabras mágicas…
- Señor de los mundos visibles e invisibles, sé mi médico y cancela mi aflicción.…
Y aunque la niñita no es muy creyente en este tipo de cosas… lo cierto es que su suerte cambió.
En mayo, una noche, de repente, un príncipe de pelo rizado apareció en su casa, buscando un hotel, y ya nunca más se fue de su lado.
En junio, encontró un trabajo que le gusta.
Y a finales de noviembre, junto con su príncipe con pelo a 11811, descubrió un piso viejecillo pero con encanto… Pasaran el mes de diciembre decorándolo… No hay nada que le haga más ilusión a la niñita que acabar el año poniendo el nombre de ambos en el buzón…