Plof!!
Se oye un ruido seco. Algo se ha estrellado contra la cristalera del ventanal de nuestro despacho.
-¿Qué ha sido eso??
-¡Una gaviota ha derribado a una paloma en pleno vuelo y la ha estampado contra el cristal!
-Ah, ¿si? ¿Tan brutas son las gaviotas? – Por pura curiosidad miro al patio, a ver qué hacen las aves – Con lo bonitas que son... Las gaviotas son muy elegantes, muy estilosas.. Mírala, está ahí… Eh! Pero… Gaviota! No hagas eso!! No! NO! Gaviota, nooo!! Nooooooooo!!! Aghhhhhhhhhhhh!! Pero, ¡qué asco!! ¡Será asesina, la tía!! – dejo de mirar de la pura impresión que me está dando el horrible espectáculo. La gaviota se está merendando a la paloma como yo me puedo merendar un bocata de tortilla, igual.
-Mira, Elena, ¡como mola!! ¡La gaviota le ha arrancado la cabeza a la paloma!!!- Chico Encantador mira por la ventana encantado de la vida, y decide compartir lo que está viendo conmigo, a pesar de mi cara de horror. – Se la traga de un bocado!!! Sin masticar!
-Ahhhhh!! Cállate!!
-Tiene el pico lleno de sangre! Mira, mira!!
-No me expliques nada!! No me expliques nada más!
-Y…
-Que no!! Que no me cuentes nada!!
Tras ventilarse a su víctima, de repente, la gaviota vuela y se coloca cerca de nuestra cristalera. La miro. Me mira. La miro. Me mira. Cruzamos miradas. Creo oír en mi cabeza la BSO de "El bueno, el feo y el malo". Siento un escalofrío. La gaviota despliega sus alas y emprende el vuelo.

No pongas cara de buena, no, que eres muy mala!! Que lo he visto todo!!!
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He decidido, que a partir de ahora, me dan miedo las gaviotas. Después de ver como transformaba con una facilidad pasmosa a una paloma en un pincho moruno, creo que es una opción inteligente….
Siempre he pensado que palomas son ratas voladoras, pero después de descubrir que las gaviotas son la versión emplumada de Charles Manson, me declaro fan de las inocentes palomillas…
Iba a decir que hasta ahora no tenía fobia a nada, pero me he dado cuenta de que iba a mentir: siempre me han dado un miedo las abejas… cosa mala… Vamos, que huyo cual niñita pegando chilliditos ridículos cada vez que veo una abeja (por extensión, también me dan miedo las avispas…). Que soy un espectáculo memorable en el campo, oiga…
Acabo de googlear un poquito, y descubro que no estoy sola en el mundo fóbico: Brad Pitt tiene fobia a los tiburones (selacofobia) , Johnny Depp (ay, Johnny!!) tiene miedo a los payasos (coulrofobia), Stanley Kubrick tenía miedo a volar (aerofobia), y Michael Jackson lleva siempre la máscara quirúrgica por miedo a los gérmenes (misofobia)… Fíjate... cuantos fóbicos hay por el mundo, ¿no??? Natalie Wood tenía fobia al agua y murió ahogada en el mar... se me ocurre que, a lo mejor, es que en vez de fóbica era vidente...

Si es que cuando Hitchcock puso de aves malvadísimas a las gaviotas y a los cuervos, por algo sería....
Humm.....